“Juntando Sonrisas”: Mucho más que una ONG

En Córdoba existen numerosas ONG y fundaciones que permanentemente ayudan y están al tanto de los que más necesitan, es por eso que una vez más desde Córdoba Express queremos presentar a una de ellas. En este caso a través de nuestro cronista Juan Armua dialogamos  con Guillermo Robles (GR) y Agustina Aliciardi (AA) , presidente y vicepresidenta respectivamente de la ONG”Juntando Sonrisas”

¿Cúal es el fin social, el objetivo que tienen con ésta ONG y hace cuánto vienen realizándolo?

AA- La ONG más o menos hace tres años ya que está trabajando, empezó primero como un grupo de amigos que tenía ganas de hacer algo por un montón de cosas, injusticias que están pasando todo el tiempo y en vez de quejarse sobre eso pensamos, bueno que podemos hacer nosotros como jóvenes y empezó por una idea con un fin social pero no tan continuado en el tiempo, primero fue ir a una escuelita, ir a un hospital y después empezamos a ver que eso no hacia un cambio, no provocaba un cambio especifico, sino que uno se iba y la situación ahí seguía estando igual. A lo mejor era llevar una donación puntual, llevar  un día juegos o una merienda.

Hace más o menos dos años que empezamos a trabajar en Villa Busto con un centro cultural comunitario y luego nos trasladamos al barrio del lado que era Villa Boedo, ahí iniciamos con el trabajo territorial en lo que es comedores, actividades para chicos.

– Guillermo. ¿Cómo es trabajar como Presidente y aportar desde la directiva?

GR- Es un desafío muy importante y permanente porque al haber crecido esto como un grupo de amigos, nunca perdió la mística propia de un grupo de amigos. Las decisiones se toman lo más colectivamente posible, por más que están divididos los cargos y las funciones. Por ahí es muy importante que cada quien tenga sus funciones designadas y que medianamente haya alguien que al final del día se haga responsable porque las cosas suceden o no suceden.

JA- ¿Cómo se aporta desde la profesión… para ayudar a las personas con los diferentes flagelos de la sociedad?

GR- En primer lugar creo que, al menos en mi caso, la abogacía como profesión y vocación ayuda muchísimo en una causa como la que estamos sosteniendo, porque muchas veces hay injusticias que se pueden mitigar en alguna medida utilizando las herramientas que el derecho pone a disposición. Hay casos en el barrio que sufren despidos, accidentes de trabajo, accidentes de tránsito. Y tener de alguna manera la consulta profesional que llega de manera informal, y le ayuda muchísimo a la gente poder contar con ese espacio para poder contenerse.

Con respecto al tema seguridad, nosotros nos sentimos en estos barrios más seguros de lo que nos sentimos en los barrios donde vivimos, porque se manejan códigos en los barrios más vulnerables y en los barrios que por ahí están viviendo en situaciones de exclusión. Por ahí es donde más seguro te sentís porque el código es “a la gente que ayuda al barrio no se la toca”. Trabajamos muchos temas de narcotráfico, violencia, delitos de todas las índoles pero nosotros afortunadamente no hemos tenido ningún problema.

– Muchos chicos que entran a abogacía entran con la idea de cambiar el mundo. Es muy imposible cambiar el mundo pero ¿Cómo hicieron para cambiarles el mundo a estas personas?

AA- nosotros al trabajar como abogados, esta actividad social pasa a ser parte de nuestras vidas, yo creo que es una forma de vida en el que uno trata de coordinar y combinar por un lado con lo que uno puede hacer dinero para vivir y por otro lado esta acción de estar todo el tiempo en los barrios. Yo creo que se puede, nosotros siempre decimos que estamos acá para cambiar el mundo. y creo que con el paso del tiempo tiene que pensar y decir porque estamos en esta vida y que nos deja.

El tiempo es un factor muy importante, no es darle el tiempo que me sobra sino invertir tiempo en eso.

– ¿Hay otras personas que ayudan y colaboran con esta causa?

AA- La organización tiene activos 70 voluntarios, por una cuestión organizativa hay puestos jerárquicos elegidos por el resto de los compañeros. Hay gente que aporta sólo con el transporte, gente que aporta yendo al barrio, gente que aporta con sus conocimientos y contactos. Siempre decimos que cada uno desde la organización tiene que aportar desde donde más cómodo se siente.

Guillermo Robles y Agustina Aliciardi, presidente y vicepresidenta de la ONG

– Hablaron de Villa Busto. ¿En qué otros barrios trabajan?

GR- En éste momento estamos trabajando en Villa Boedo, en El Chaparral y en una localidad del interior de la provincia que se llama tránsito. Esos son actualmente nuestros tres frentes de trabajo, y hay proyectos para este año, dentro de lo posible y en tanto y en cuanto los recursos lo permitan ampliarnos a otros frentes de trabajo.

– Juntando Sonrisas ¿Es sólo para los niños o para toda la familia?

GR- Como una primer medida nosotros intentamos focalizarnos en niños, niñas y adolescentes pensando un poco que es la generación que está llegando. Esto es pensar que estas niñas y niños tengan lo que nosotros tuvimos por haber nacido en otro contexto socioeconómico mucho más favorable, que nuestras familias nos pudieron brindar.

No se descarta la posibilidad de trabajar con adultos, en la actualidad lo estamos haciendo, pero nos focalizamos en la generación que se está formando y que es la que más nos preocupa en este momento.

– ¿Qué flagelos cuestan más para poder trabajar con los niños?

AA- Yo particularmente pienso que un desafío que nos encontramos constantemente es la violencia, el tema de la violencia es tanto como intrafamiliar como en el mismo barrio. Se mezcla el tema del abuso con la drogadicción, a veces es un tema muy difícil que corta las herramientas para poder trabajar esas situaciones pero que personalmente a mí me motiva mucho en el sentido de poder sacarlos de ese tema.

GR- A mi puntalmente me preocupa mucho el problema que señala Agustina pero también me preocupa el tema de la falta de acceso a la tecnología, esto de pensar que analfabeto no es la persona que no sabe leer sino que la persona que no tiene acceso a ciertas herramientas tecnológicas que son parte de la vida cotidiana. El atraso que existe de una manera sistemática en el acceso a las nuevas tecnologías me parece que va acentuando aún más las diferencias sociales y las brechas socioeconómicas que tenemos.

– ¿Encuentran una resistencia por parte de estas personas?

GR- La principal resistencia es a nivel de recursos. No hay una diferencia ontológica.

AA- Es decir, no van a decir no quiero una computadora o no quiero entrar a internet. Al contrario, nosotros llegamos y lo primero que nos piden es el celular porque quieren entrar a Youtube, buscar en Google, osea, la necesidad está porque en algunas escuelas tienen acceso a las computadoras y saben que existe. El problema es de recursos.

– ¿Reciben alguna ayuda de algún otro organismo, ya sea estatal o privados?

AA- Nosotros nos autofinanciamos a partir de eventos solidarios como el que estamos haciendo éste sábado, trabajamos en uno de los comedores; hemos podido lograr articuladamente un subsidio por parte del estado, pero no existe la ayuda continua de un ente especifico que este brindando un dinero fijo.

GR- Hemos logrado que a través de una difusión mediática el Gobierno provincial se interese en uno de los comedores en los que estamos trabajando, pero por supuesto la ayuda ha sido bastante escasa teniendo en cuenta las posibilidades con las que cuentan los entes provincial, municipal y nacional. Pero no lo tomamos como una justificación para no hacer cosas sino por el contrario, si nos involucramos en esto vamos a hacer que las cosas funcionen sin importar que nos apoyen o no. 

– ¿Creen que es un país solidario?

AA- Creo que con situaciones puntuales que se nos han dado, la gente que menos tiene es la que más ayuda. La persona que menos tiene, ante un pedido dice; -“Bueno, tengo dos frazadas en casa pero toma. Te doy una”. Obviamente que en otros casos no es la regla, pero creo que sí. Además hay mucha gente que quiere ayudar y no sabe cómo ni dónde. Por eso queremos hacer nuestra acción.

– ¿Cómo se puede hacer para que la gente se anime a colaborar con Juntando Sonrisas o con otra ONG?

GR- Es muy importante visibilizar lo que uno hace. Nosotros intentamos con cada actividad que realizamos tener registros audiovisuales, dar mucha prensa con lo que se hace porque al donante le interesa ver donde se están invirtiendo sus recursos.  Intentar ser una organización lo más transparente posible con el manejo de fondos, que creo que nosotros lo venimos cumpliendo con creces; no tanto hacia control externo que exige el estado sino hacia control interno, como tener balances que puedan justificar una situación patrimonial y sobre todo mostrar en redes sociales en este mundo que vivimos, tan inundado y tan inmerso en las tecnologías digitales para dar un efecto contagio y una sensación de seguridad.

– ¿Cómo podrían sumarse los interesados?

AA- nosotros tenemos una página en Facebook que es “Juntando Sonrisas” y ahí nos pueden escribir directamente un mensaje privado. Todos los viernes estamos haciendo una reunión de nuevos donde les contamos de que se trata la ONG, a donde pueden sumarse y así es como se incorporan. Para hacer hay muchísimo.


 

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