Martin Pugliese. “Disfruto mucho hablar de las cosas cotidianas”

Vino por primera vez a Córdoba el año pasado a presentar “Pugliese, Pugliese, Pugliese” para sus 15 años, y estará de regreso el próximo 16 de Junio. El comediante porteño nos trae una vez más su humor y Córdoba Express no podía dejar de hacerle una entrevista. 


-Antes que nada, gracias por la entrevista. Queríamos que nos cuentes sobre el evento, sobre tu gira y lo que estás haciendo.

MP- Estoy presentando un show con material nuevo acá en Buenos Aires, y la idea es llevar esto que estoy haciendo en una gira a distintas provincias, otros lugares del Conurbano bonaerense también. Aprovechamos que hacemos una función grande por mes en Bs As y con esa libertad vamos visitando diferentes lugares que nos gusta del país y algunos nuevos a los que nunca fuimos. En éste caso voy a llevar a Córdoba “Solo Stand Up” que es un show que fue alimentándose en los últimos años del nuevo material que iba haciendo; tiene un núcleo fuerte con algunas temáticas que ya son partes de este show. Pero siempre se incorpora algún material nuevo en el que estoy trabajando.

– ¿Tomas material del inicio de tu carrera en este nuevo show?

Para éste no. Lo hice para los 15 años el año pasado. Fue una especie de juego que era recorrer un poco los viejos materiales. Es muy difícil agarrar un material de las primeras épocas porque es difícil de reinsertarlo; pero es un lindo desafío, es divertido; es divertido ver cómo era tu voz en ese momento a nivel escritura o ideas; te encontrás con cosas divertidas pero es como casi hacer cosas de otro. Lo que siempre trato de hacer es material nuevo y algunas ideas fuertes, que me parecen que están buenas cuando voy en gira a lugares que no voy mucho.

– Arrancaste muy joven con el humor. ¿Cómo fue que tomaste la decisión de hacer humor? ¿Se te dio solo o fue algo planeado?

En realidad no había stand up cuando decidí que quería hacer teatro; paralelo a eso empecé a estudiar locución pero nunca abandoné, era como que fui entrenando sin saberlo. El stand up no existía en la Argentina, pero yo hacía comedia con mis compañeros. Había un profesor de televisión que haciendo un informativo me dijo: – “Muy bien, vos no servís para esto. Sos muy gracioso cuando lees las noticias. Tenes que hacer algo con eso.”

La verdad me resultaba difícil que me tomen en serio en la parte periodística del locutor. Entonces fui entendiendo que era para eso, en paralelo de los 15 años que estudiaba teatro y siempre mantenía una relación con la comedia a través de los comediantes argentinos como Les Luthiers, Pinti o Dolina.

Yo sabía que algo iba a hacer con el humor entonces empezamos con algunos amigos de Los Polvorines, empezamos un grupo de humor; y cuando se desarmó me quedé pensando en que tenía que hacer algo, entonces ahí fue que me meti en el primer curso que se realizó acá, que lo hizo Martín Rocco en el año 2001. Fue un curso de “monologo humorístico”. Ahí fue que descubrí lo que era el stand up y ahí me quedé.

– ¿Cuáles son tus referentes del humor?

Siempre me gustó Woody Allen, Monty Python, Les Luthiers acá en Argentina. Me gustó mucho un programa de televisión que se llamaba La Noticia Rebelde, me gustaba mucho ese humor de Guinzburg, Abrevaya, Castello, Becerra. Era un tipo de humor que era un poco absurdo, ellos eran periodistas pero a mí me gustaba mucho, y hacían lo que es uno de los mejores programas de humor que hicieron en Argentina. Después tenía una especie de sensación emotiva humorística, una especia de admiración por el Negro Olmedo.

Hoy siempre estas mirando pero no lo tomas con la misma pasión, o admiración que cuando tenes 15 o 12 años. Ese es el tiempo de tener ídolos.

– ¿Robaste ideas a la hora de hacer tu primer monologo de Stand Up?

El primer stand no, si en el anterior. Antes de hacer stand up le quería robar el estilo a Marcos Mundstock a Daniel Rabinovich de Le Luthiers. El grupo nuestro era como una especie de imitación, pero después cundo empecé a hacer stand up no había, no tenía nada traducido para ver y yo no manejo el inglés entonces tuve que arreglármela solito. No había visto nada del Club de la Comedia española, incluso creo que recién ahí hacia poco que se hacía. Cuando yo arranque hubo un intento de hacer algo en TV; Martin Rocco estuvo en los guiones de eso pero los que lo hacían eran actores, actores reconocidos pero lo hacían muy mal realmente.

– Ser pionero en esto ¿Te ayudo a marcarle el camino a otros standaperos?

Yo recibí la ayuda de los cuatro que estaban dando vueltas que entre ellos estaban Rocco, Angelini, y Wainstein. Recibí todo de ellos. Siempre se juntaban con cuenta chistes de la época y había como una especie de mezcla de artistas de la comedia. Se juntaban en un bar y Rocco me dijo: – “venite al bar y probá tu monologo”. Yo nunca había hecho mi monologo en público y lo hice primero para comediantes, así que imagínate la ayuda que me dio esa gente. Ellos son los verdaderos pioneros, yo me siento de la primera camada. Si somos como una especie de pioneros que fuimos haciendo intentos sobretodo mas a nivel producción. Considero que la gente que empezó conmigo y se fue formando en la época siguió con el laburo de producción que fue abrir lugares, prueba y error todo el tiempo, ser tu propio productor todo el tiempo.

Como comediante habré sido el espejo de algunos que vinieron después. Yo no trabajo pensando en eso pero supongo que le pasara a los que vienen y habrán mirado algo de lo que hice, aunque no sé si les habrá servido mucho.

-En el armado de tu estilo. ¿Cómo sabes hasta donde llegar con el humor?

El monologo de “El Progre” fue uno de los materiales más fuertes y que más me costó. Yo tenía esa idea y me causaba mucha gracia a mí pero no sabía cómo hacer que les cause gracia a otros y esa fue mi obsesión. Hay comediantes de estilos muy fuertes y muy al borde hay varios, yo considero que no es mi fuerte ese, pero sí puedo decir como un elogio a mi estilo  que mi intento es llevar esos temas fuertes a un público que me sigue; incluso pienso en que una señora pueda escuchar ese material. Mi gran desafío es hablar de eso pero no como una provocación sino como una forma de llegar a un público súper inadvertido, llegar al común de la gente con ideas fuertes. Mi idea es llegar a una señora o a un señor que tienen su idea ya concebida y entrar de una manera que casi ni se den cuenta que pueden ser provocadoras para él. Yo estoy involucrado con lo que hago y no hablo de una especie de tribunal supremo. No me paro en un pulpito a decir verdades.

También disfruto mucho de hablar de las cosas cotidianas como mi familia, mis hijos, mi mujer.

-¿Cómo fue tu primera experiencia en Córdoba?

Bueno yo tenía una especie de miedito cuando empecé a trabajar en ir a Córdoba. Hace 15 años que trabajo en esto y recién fui el año pasado. Ese miedo obviamente lo perdí porque sé que hay muchos comediantes que viajan y la tienen como destino en sus giras, pero acepto que en un principio pensaba en que nunca iba a ir a contarles chistes a los que los inventaron. Y cuando llegué la recepción fue espectacular y no tengo más que palabras de agradecimiento y la felicidad de poder compartir una vez más con todos ellos mi show.

Be the first to comment

Leave a Reply